El renacer de los vivos

La última voluntad de dios. El castigo divino a los pecadores. Una segunda oportunidad… Ha recibido tantos nombres que se ha perdido ya el que se le otorgó originalmente  Lo único que se sabe a ciencia cierta es que aquellos a los que llorábamos por haber muerto se levantaban para asesinarnos o devorarnos, poco importa dado que en ambos casos se nos acaba el juego.

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Ipsen y Colin

Ipsen y Colin eran dos amigos que trabajaban en Treno.

Un día Ipsen recibió una carta. Estaba empapada de lluvia y casi no se podía leer.
Las únicas palabras que pudo distinguir fueron:

“Vuelve a casa…”

Ahora con los barcos voladores es muy fácil viajar, pero en aquella época…

Sin saber muy bien por qué, Ipsen pidió vacaciones, se preparó y emprendió su viaje. Colin le acompañó al largo y peligroso viaje.

Ipsen cruzó mares y montañas, bajo la “niebla” fue atacado por monstruos…Pero iba Colin, y entre ambos lo superaron todo.

Largos kilómetros recorrieron Ipsen y Colín, peleando contra todo tipo de bestias, escalando montañas, descendiendo barrancos, nadando ríos y cruzando océanos.

Algún tiempo después…
Ipse cayó en la cuenta de que él salió de viaje buscando volver a casa. Pero ¿y Colin?

Le preguntó a Colin:

“Y tú ¿por qué viniste?”

Y Colin contestó:

“Porque tú dijiste que te ibas”