Entre la junta de mis dedos

Como un gato que sigue el olor de una sabrosa comida, corro sin descanso persiguiendo tu risa. Pasas entre la junta de mis dedos como el agua y a veces siento que eres tan libre como el viento, el cual puede dejar de soplarme en cualquier momento. Y es que eres como un gato, si me acerco, te alejas… Y si estoy herido, te acercas, como si quisieras compartir el dolor. Por eso eres tan importante.

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A solas con un blog

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Ahora que echo la vista atrás y miro mis viejos amores, me doy cuenta de lo estúpido que fui y de la cantidad de errores que cometí. Llevo casi 5 años persiguiendo ese sentimiento. Como si nada en el mundo pudiese igualarlo. Lo he amado tanto que he perdido el norte. Tantas y tantas oportunidades, tantas y tantas historias que podría haber vivido. Sonrisas que podría haber compartido, besos que me he perdido. Persiguiendo ese sentimiento he olvidado el motivo por el que lo hago. La razón por la que necesito volver a sentirlo. Supongo que quiero volver a sentirme tan vivo, a ver los colores que veía y sentir la esperanza que sentía. Intentando tanto y tanto el volver a enamorarme, he perdido demasiadas ocasiones. Me he convertido en alguien que ya no puede amar, que ya no cree en eso. Simplemente no me veo capaz. Con el tiempo he dejado que mi corazón se pudra y mis emociones se destruyan.
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En tus ojos

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Mi querida hija, para cuando leas esto tendrás 18 años ya. Estoy seguro de que te habrás vuelto una mujer esplendida de la que estar orgulloso, aunque por ahora seas un pequeño bebe llorón. Quizás suene extraño decirlo prácticamente 17 años antes, pero seguramente siga desviviéndome por ti tal cual lo hago ahora.

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Que ni el cáncer me supera

Tengo cáncer. Esa es la terrible noticia con la que acabó mi poco afortunada visita al médico. Lo cierto es que todavía cuesta asimilarlo, y cuando lo repito suena como una estúpida broma de la que me reiré y nada más. Pero desgraciadamente las cosas no son así, la vida no funciona de la manera que desease y aun habiendo destruido todo aquello que amaba una vez, vuelve a hacerlo para recordarme que no puedo quedarme tranquilo.

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Slip Out

No sé desde cuando cambié a ser un tío tan insensible. Tengo que calentar este helado y solitario corazón para descongelarme. Me gusta sentir la calidez más que nada, de eso estoy seguro. Haré que los días que vengan estén llenos de risas y alegría. Me dejé caer tanto que soy más cruel de lo que llegué a pensar que podría ser. Solo soy un perdedor que acaba preocupándose por su alma. No le doy mi corazón a nadie porque no quiero perder el tiempo. Traté de amar esta soledad para escapar de este solitario agujero. El dolor es lo que odio, pero ha hecho crecer mis sensaciones. Los pesares me enseñaron a tomar cualquier decisión difícil. La paz siempre está de mi lado pero no la he sentido una sola vez. “Amor” no es la única palabra para un dulce romance. Bueno, tengo miedo a la muerte. Y tengo miedo de seguir siendo como soy. Y me diré a mi mismo que soy especial hasta el final. Recordando mi desgarrado, roto y dolorido corazón de estos días. Y todos los recuerdos que quería olvidar para poder seguir adelante. Recordando, rompiendo, sufriendo, llorando, haciéndome más seguro. Y con todo eso,  sonrío al futuro que tengo por delante.

No le doy mi corazón a nadie porque no quiero perder el tiempo. Traté de amar esta soledad para escapar de este solitario agujero…

Lo que siento

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Te odio. Odio la manera en la que me inquietas y la forma en la que robas mis sonrisas después de habérmelas regalado. Odio como juegas con mis ilusiones como si fuesen meras piezas de puzzle, uno que nunca ansias terminar. Odio como vives haciéndome creer que te he cambiado la vida para luego mostrarme que solo soy alguien mas que ni la altera. Odio el amargo sentimiento que desgarra mi corazón cuando te veo conectada y sin hablarme.

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La felicidad nunca esperada

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A lo largo de su vida había creído encontrar el amor muchas veces y de muchas maneras, fallando todas ellas de una manera estrepitosa y dejandole profundamente herido. Esta herida fue cada vez haciéndose más y más grande volviendole poco a poco en uno de esos monstruos que tanto odiaba y obligandole a despreciar algo en lo que el creía ciegamente. Poco a poco nuestro joven fue perdiendo la fe en el amor y en poder amar a alguien.

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